McDonald’s esperaba un resultado muy diferente cuando el pasado 18 de enero lanzó la campaña viral #McDStories en Twitter.
La compañía de restaurantes de comida rápida quería utilizar la red social de microblogging para que sus clientes contasen sus vivencias, pero no salió como el departamento de marketing había planeado. La reacción de los tuiteros fue casi inmediata, y nada positiva, ya que miles de usuarios utilizaron el hashtag para contar sus propias historias, que se convirtieron en trending topic en la red social.
Las primeras horas fueron las peores: hubo hasta casi 73.000 referencias a la compañía de comida rápida, casi todas negativas. Los que escribieron hablaban de gusanos en las hamburguesas, uñas en las patatas o ratas correteando junto a los paquetes de pan.
Incluso algunos usuarios metieron el dedo en la llaga sobre la fama de poco saludable de la comida que sirve la cadena. “Perdí casi 25 kilos en los seis meses posteriores a dejar de trabajar y comer en McDonald’s“, aseguraba JKingArt en su cuenta de Twitter.
Y es que estudios recientes aseguran que los usuarios de redes sociales no quieren ser amigos de las marcas, a menos que ellos mismos las hayan elegido, lo que se traduce en una media de seis marcas ‘amigas’ por perfil. El papel tradicional de las compañías está cambiando y, pese a que su incursión y desarrollo en las redes sociales es inevitable, ahora son los usuarios los que tienen la sartén por el mango.
En los medios de comunicación tradicionales los anunciantes eran los que mostraban y tenían el dominio: páginas en periódicos, cuñas en radio durante la retransmisión de un partido de fútbol, o películas interrumpidas por spots televisivos, pero en Internet, el usuario es el que manda y si puede vengarse de una marca por una mala experiencia, un mal trato recibido o insatisfacción por un servicio prestado, no habrá lugar para la duda a la hora de la venganza.
El cliente, consumidor o usuario es ahora el experto, las marcas son las que están en pañales, saben que nos les queda otra que estar presentes en redes sociales (más de 1.000 millones de personas pertenecen a una), pero el dominio, como ha comprobado McDonald’s en sus carnes, ya no es suyo.















27. enero 2012 en 19:25
Creo que independientemente de si el resultado de la incursión fue malo, ahora es bueno. Como marca tienen casi 300mil seguidores. Y la vdd ese screenshot es con el que presentan el artículo? Que pena, es del OLD TWITTER, llevan 6734 tweets desde ese screenshot, cambiaron palabras clave en su bio y claramente le dieron la vuelta a la situación. BETTER LUCK NEXT TIME!