Se acerca la fecha de lanzamiento en España del iPhone 4 y las operadoras afilan sus tarifas, preparadas en posición de salida y esperando a que Jobs dé el pistoletazo al comienzo de una nueva era para el móvil de Apple en nuestro mercado. Hay muchos detalles que diferencian este lanzamiento del que protagonizara el iPhone 3G hace tan sólo dos años, pero quizá el más llamativo es que en esta ocasión no va a existir contrato de exclusividad con Telefónica. Esto va a provocar un interesante movimiento de usuarios «cautivos» de Movistar hacia el mejor postor. E incluso de Movistar hacia cualquier otro operador para luego -si es preciso- volver al redil de Alierta con mejores condiciones.
Es mi caso. Aún recuerdo con rencor cómo un empleado de la flagship store de Telefónica en Gran Vía 28 me decía literalmente: «las condiciones para comprar el iPhone son mejores para los que vienen de otros operadores porque Telefónica prima más la captación que la fidelización». Acabáramos. Entre incrédula y ofendida le pregunté si debería irme a otro operador para luego acceder con mejores precios a la oferta. Y me dijo: «usted verá». Todavía no entiendo cómo no me fui a otro operador en aquel momento. Continué con Movistar, desembolsé los 300 euros del terminal y he pagado con sudor los 24 meses de permanencia. Y una vez terminada me he liberado. Sí. He liberado mi iPhone y ahora estoy con otro operador, a la espera del mejor postor para acceder al iPhone 4, que llega el viernes, en las mejores condiciones posibles.
¿Qué he aprendido de esta experiencia? En primer lugar, que estar quince años con el mismo operador no te aporta ninguna ventaja. Más bien al contrario. Que la falta de competencia es mala y perjudica al consumidor siempre. Y que ahora pago un tercio de lo que pagaba antes con un servicio al menos igual al que tenía. Como diría el director general de Camps: «busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo».
PD: si tienes pensado liberar tu iPhone date prisa. Movistar todavía no cobra por liberarlos pero Orange y Vodafone han descubierto en la deserción un nuevo negocio y cobran por ello. Vodafone lleva haciéndolo desde el año pasado por 6 euros, y ahora Orange se le ha unido y pide 12 euros.














27. julio 2010 en 9:52
Completamente de acuerdo. Lo peor para el consumidor son los monopolios, un “absolutismo de mercado” que degenera en una “dictadura de mercado” pues al final el dictador impone su ley y si lo quieres, pues a tragar toca. Como en el caso de los 24 meses de permanencia cuando con otros operadores y teléfonos no suele pasar de los 12. La hasta ahora Telefónica, ya Movistar para todo, no es que se haya caracterizado por su generosidad de tarifas ni por su generosidad con los clientes. No son nada espléndidos y pasa con ellos como con muchas otras facetas de la vida, te fidelizas, tragas, sigues y sigues y al final, nada de nada.
29. julio 2010 en 23:39
ademas me parece caro